
Author Dr. Rene Schumann
Imágenes: En las fotos se pueden distinguir diferentes tipos de pantorrillas: por anorexia nerviosa, tendencia familiar delgada, estado normal, pantorrillas musculosas y adiposis o lipoedema.
Uno de los motivos para la cirugía de pantorrilla (gemelo) puede ser una pantorrilla genéticamente demasiado fina o demasiado gruesa. También se puede tratar de variaciones en la musculatura o deberse a acumulación de grasa. La deformación de la pantorrilla puede asimismo tener su origen en diferentes enfermedades, y precisamente en estos casos puede tomar formas extremas, a menudo ligadas a una profunda asimetría. Entre las enfermedades que conducen a variaciones en la musculatura de la pantorrilla se encuentran las siguientes:
A menudo, un trastorno en la distribución de la grasa puede hacer que las pantorrillas sean percibidas como demasiado gruesas:
En muchos casos, las razones que llevan a una cirugía de pantorrilla son meramente estéticas. Las pantorrillas se perciben como demasiado finas o demasiado gruesas. Si el diagnóstico es plausible y está relacionado con un sufrimiento psíquico considerable o con limitaciones de tipo social, la cirugía de pantorrilla puede significar una sustancial mejora en la calidad de vida.
Hoy en día existen distintos métodos que, en manos apropiadas, conducen a resultados desde muy buenos a excelentes, con un bajo riesgo de complicaciones derivadas (véase también la bibliografía al respecto).
Antes de plantearse una remodelación quirúrgica de la pantorrilla el paciente debería discernir si la deformidad está causada por un aumento de la masa muscular o por un trastorno de la distribución de grasa. Se puede comprobar fácilmente pellizcando a la vez la piel y el tejido subcutáneo: aquella parte que se puede coger entre los dedos es tejido graso. Si el tamaño es de entre 0,5 a 1 cm., se trata de una pantorrilla demasiado gruesa, en la que está aconsejada la remodelación por liposucción, pues se trata de una hipertrofia muscular.
La forma natural de modelar las pantorrillas puede lograrse con el deporte, o en su caso, absteniéndose de practicarlo. Mantenerse de pie sobre puntillas con o sin peso, subir escaleras, el senderismo y la carrera son, entre otras, formas típicas de entrenamiento mediante las cuales es posible desarrollar la musculatura de la pantorrilla. En el caso de pantorrillas muy finas sería necesario intensificar el entrenamiento de las mismos. Si se trata de pantorrillas demasiado gruesas, estos ejercicios deberían evitarse.
Si, en el caso de una pantorrilla grasa, los cambios en la actividad deportiva antes descritos o la dieta no conducen a un resultado satisfactorio, cuando el sufrimiento es importante o si se trata de deformidades patológicas que conllevan también a un sufrimiento, existen las siguientes opciones de cirugía de pantorrilla:
La forma de tratamiento postoperatorio no puede generalizarse en este caso, pues depende del tipo de cirugía de pantorrilla. Incluso en el caso de la liposucción, la abstinencia de practicar deporte y la necesidad de medias compresivas dependen de la extensión de la intervención realizada. Puede obtener más información sobre el tratamiento postoperatorio en los artículos correspondientes.
Actualizado el 22.09.2012